La naturaleza no pide permiso. Sencillamente existe; así para nacer en una flor, para dar vida o alimentar a otras especies, se manifiesta el color de unos ojos, para ser parte de un todo, incluso para marchitarse y trascender.
Hablar de la transformación de una mujer me lleva a conectarlo con la analogía de la naturaleza. Ella misma es una dadora de vida, que sabe que en función de darla también habrá de entender que nunca permanecerá de la misma forma.
Hago una mención de lo anterior puesto que en estos tiempos donde ser mujer, es un reto de cada día; es por ello que considero trascendental conectar con la propia naturaleza en función de formar y confirmar una identidad, todas las veces que sea necesario, -sí- todas.
La mujer de hoy necesita ser consciente de que está moviéndose constantemente, que dejará entrar nuevas experiencias y personas a su vida y al mismo tiempo se despedirá de otras, es una mujer que toma decisiones tanto triviales como desafiantes con la confidencialidad de que son suyas, le pertenecen nada más que a ella; porque son precisamente estas las que le hacen ser quién es.
Cuando una mujer está consciente de su propio proceso, aprende con tenacidad a disculparse a sí misma por forzar algo que visualizó y no logró, pero también tendrá la sensibilidad de tratarse con cuidado y reconocer que de los errores están tejidas las fortalezas que le permitirán sanarse, crear y continuar por más caminos. Pensando en todo esto, te presento 7 pasos para la construcción de la mujer en la que te estás transformando.
1. Toma responsabilidad de ti misma. Asume tus acciones y decisiones, así como lo que se desprende de ellas.
2. Desarrolla un plan y no lo abandones. Es una combinación ganadora para tu vida: profesional, personal, financiera. Pon una fecha. El que persevera alcanza, dice el refrán. La confianza en ti no aparecerá si inicias algo y lo abandonas porque “no salió”.
3. Decide. ¿Qué es lo que no quieres en tu vida? Es una manera muy concreta de empezar a diseñar tus planes. Decidir implica elegir, es un bello uso de tu libertad.
4. Reconstrúyete todo el tiempo. Que te digan “ya no eres la misma de antes” habrá de ser un halago para ti. Si esos comentarios aparecen, solo manifiestan los cambios que han venido desde dentro de ti.
5. No tienes que probarle nada a nadie. Más que a ti misma, tus planes, proyectos, necesitan tener significado importante para ti, no para lo demás. Es lo que te hace ser tú.
6. Encuentra un mentor (a). Que aprender sea tu alimento. Al crecer, están al acecho los momentos de frustración, asegúrate de tener a un maestro del cuadas aprender a recorrer esos caminos.
7. Confía en tu propia naturaleza. Esto incluye tu intuición, escúchala, que siempre tiene algo para decirte.
Sentirás alegría, vulnerabilidad, inspiración, coraje o miedo. Transformarse es un camino sumamente generoso y tomará muchos matices, haz lugar para validarlos todos.
“Esta mujer en la que te estás convirtiendo, va a costarte personas, relaciones, espacios y cosas materiales; elígela por sobre todo”. Autor desconocido.
¿Hablamos? Psicología es un espacio para las posibilidades el cambio y transformación, tú y tu proceso son bienvenidos, te espero para conversar juntas.

