Al transcurrir los días del mes de diciembre como último mes del año, se desdobla una invitación abierta a pensar sobre el camino transcurrido los meses anteriores, a pensar en las alegrías compartidas, las oportunidades tomadas, los riesgos emprendidos y los pendientes sin atender… a cerca de estos últimos es de lo que te invito a reflexionar conmigo, especialmente a esos pendientes que están en relación con otras personas, me refiero a las conversaciones que retan, que han sido dejadas de lado, mas no olvidadas.
Piensa por un momento en cuantas conversaciones habrás participado en el ultimo año, quizá en algunas ocasiones estas fueron encuentros casuales, prácticos, académicos, familiares, laborales, de amor o desamor. Pensando en la diversidad de encuentros podemos decir que hay conversaciones que se bifurcan en dos caminos: aquellas en las cuales queremos estar, y aquellas de las cuales uno se escabulle, esto dicho de otro modo es que hay conversaciones que disfrutamos y otras no. En este artículo nos concentraremos en las ultimas, aquellas charlas que son difíciles de tener.
¿Por qué algunas conversaciones se tornan difíciles?Principalmente porque involucran a alguien más; algo es certero: siempre incluyen que se necesita comunicar a otra persona algo que sabemos de antemano le producirá una incomodidad, un malestar o un dolor. Ahora, si conocemos las implicaciones de hacerlo, surge la pregunta: Ahora, si conocemos las implicaciones de hacerlo, surge la pregunta: ¿serán necesarias?, la respuesta es que son vitales para aquellas relaciones que consideras parte importante de tu vida y tu historia. , la respuesta es que son vitales para aquellas relaciones que consideras parte importante de tu vida y tu historia. ¿Por qué? Por el hecho de que permanecer genuino refuerza los vínculos de confianza con quienes compartes estas relaciones, se produce una sensación de intimidad que honra el hecho de que esa relación es única.
Ahora bien, este último punto es algo que necesitamos tomar con suma gentileza, porque implica la habilidad de demostrar tu empatía y asertividad para comunicar las cosas, para hacer saber al otro que te importa tanto él/ella como lo que tienes para decirle; esto es algo que genera empatía y conexión, más allá de las malas noticias.
Si te estas preguntando ¿Cómo puedes lograrlo? Sigue estas ideas:
· Habla en primera persona. Expresa tu parecer, sin responsabilizar al otro por lo que sentiste o pensaste.
· Deja el prejuicio y practica la compasión. Evita dar las cosas por sentado, interpretar es algo que puede obstaculizar tu conexión con los demás.
· Aprópiate de la historia que estás creando. Dale un significado especial para ti
· Reflexiona sobre lo que escuchas. No te quedes con dudas y esclarece lo que parece ambiguo
· Reconoce al otro. Hazle saber los momentos en los que valoras su apoyo o compañía.
Recuerda que todos somos seres en relación con otros, continuamente vamos a tratar de comunicarnos con los demás y vamos a atravesar por conversaciones que son agradables y otras por las que no; entonces hay que prepararnos para ser conscientes de que así será y poder aproximarnos a ellas. Es una habilidad que solo podrá lograrse poniéndola en práctica.
Aprovecho para desearte conversaciones genuinas
y ¡Felices fiestas!

